
La realidad es que la crisis económica ha tenido como consecuencia un incremento del valor que se le da al origen de los productos que adquirimos. Se aprecia cada vez más el trabajo artesano realizado en condiciones laborales dignas. De este modo, otros sectores andaluces están experimentando también este resurgir. Es el caso, por ejemplo, de la marca de coches Hurtan, de Granada; sus coches clásicos fabricados a mano se venden cada vez en más países.
Según Alfonso Morant, consultor de la industria, hay más de cien marcas de lujo produciendo en Ubrique: Dior, Givenchy, Chanel, Carolina Herrera, Comme des Garçons, Jil Sander, Hackett, Alfred Dunhill… incluso hay marcas italianas entre ellas. En la localidad gaditana se concentra alrededor del 60% de la producción de marroquinería de España, la mayor parte de la cual se destina a la exportación, que en 2014 volvió a crecer, el 20,4 % en este caso. El primer destino de las mercancías vendidas es Francia, seguida de Italia, Portugal, Alemania, Reino Unido y Japón.
El contrapunto a este optimismo lo ponen quienes señalan como una debilidad de la industria local el hecho de no haber sido capaz de crear una marca propia. Empresa que se perfila como difícil debido al buen posicionamiento de que gozan en el sector de la marroquinería las grandes marcas internacionales. Quién sabe si en el futuro podrá conseguirse. De momento, en Ubrique se sigue luchando para conseguir ser designado Denominación de Origen.