
En la página de facebook de la Plataforma Ubrique No a la suelta del toro en nuestras calles, Mano Loca Bello escribió el 14 de agosto de 2014 el siguiente artículo:
«Hace más o menos -lustro arriba, lustro abajo- el tiempo que viene desde que salió el último pobre astado por las calles de Ubrique, existía una actividad que generaba pingües beneficios a los que la fomentaban, en la sociedad humana de aquellos tiempos. Se trataba del «tráfico de seres vivos de pelo negro» para el propio beneficio o para el soez divertimento, Dicha actividad -que se basaba principalmente en el trato vejatorio e impúdico sobre esos seres- duró interminables siglos, por desgracia. Pero por fortuna fue abolida gracias a la sensatez de algunos con visión de futuro. Ya nadie querría que volviera al mundo civilizado la práctica de la Esclavitud que tantos ingresos supuso para tantos negocios.
El camión -con el cretino cartel de «Transporte de animales vivos» -para el obsoleto «tráfico de seres vivos de pelo negro», parece ser que está preparado para la carga de dos «bautizados», Cacharrero y Empastadura, que antes de cumplidos siete días del día siete del próximo mes, morirán mátires de su raza, como resultado de la soez diversión de un grupo de anticuadas personas – por muy jóvenes que sean- que con el respaldo de la «autoridad competente» -a la cual bien le interesa la máxima romana de «al pueblo… Pan y Toros»- van a satisfacer su ego, «pese a quien le pese» y «pase lo que pase». Cuando hagáis las cuentas, contadme cuánto ganó el noble y honrado pueblo de Ubrique con vuestra esclavitud animal ¡Rectificar es de sabios!».