

Al finalizar el acto se entregó a las personas asistentes un folleto con un resumen de la historia de «Renacer» y del contexto histórico en el que desarrolló su actividad.
El contexto en el que nació la Sociedad de Obreras Sirvientas “Renacer” de Ubrique fue el del periodo del Frente Popular. Una comisión presidida por María Maza Martín comenzó a organizar la nueva entidad, que se acogía a la Ley de Asociaciones del 8 de abril de 1932 y que en abril de 1936 ya tenía elaborados sus estatutos, que fueron aprobados por la Delegación provincial de Trabajo.
En mayo de 1936 “Renacer” difundió un manifiesto dirigido al pueblo de Ubrique, en el que se decía: “Las obreras del servicio doméstico, en la parte moral, estamos bastante atropelladas, pues se nos obliga a estar pendientes de la jornada 12 y 14 horas y con la miseria de 10 a 15 pesetas mensuales”.
Y añadían: “Nosotras queremos defender nuestros derechos, ser dignas del respeto, humanizar un poco más el trabajo y no ser bestias de carga como hasta aquí, y para esto hay que asociarse”.
“En nuestros hogares falta lo más necesario para la vida. Nuestros sueldos no alcanzan para satisfacer nuestras necesidades, las miserias que nos rodean hacen imposible el buen humor y la felicidad familiar”.
La Sociedad de Obreras Sirvientas “Renacer” de Ubrique se constituyó oficialmente el 1 de junio de 1936. En esta reunión fue elegida la junta directiva, que estuvo integrada por las siguientes mujeres:
- Presidenta: Josefa Sevilla Villanueva
- Vicepresidenta: Teresa Franco Heredia
- Secretaria: Ana Díaz Rubiales
- Vicesecretaria: María Maza Martín
- Tesorera: Amalia Gutiérrez Díaz
- Contadora: Consuelo Gutiérrez Díaz
- Vocales: Carmen Jaén Aguilera, Rosario Salas Flores y Aurora Salas Flores
- Comisión Revisora: Francisca Agüera Domínguez y Concepción Vázquez Sousa
Otras afiliadas de las que se tienen noticias eran Ana Medinilla Redondo, María Martínez Montero, María Gallego Borrego, Esperanza Rivas Mena, María Fernández Bazán, Josefa López Rubiales, Antonia Muñoz García y Ángeles Márquez Sánchez.
Esta entidad femenina presentó inmediatamente a los patronos unas bases para que se regulara el trabajo doméstico. Sus principales preocupaciones fueron la jornada laboral, el pago de las horas extras y la evitación de despidos.