
El comunicado continúa: «Los que han cerrado e intentan impedir el paso por caminos públicos tienen la desfachatez de denunciar a los que pasan por los mismos. Incomprensiblemente la denuncia fue apoyada por la Guardia Civil de El Bosque, cuyo sargento remitió al Juzgado un atestado denunciando a estos vecinos por “desobediencia a la autoridad”, cuando nunca ordenó la interrupción de la carrera; muy al contrario, los organizadores le facilitaron todas las autorizaciones para la celebración de la misma.
El juzgado de Ubrique incoó diligencias por presunto daños a la propiedad, la rotura de los candados, pero los propietarios de las mencionadas fincas recurrieron a la Audiencia provincial para que se considerara también delito de usurpación y “desobediencia a la autoridad”, recurso que la Audiencia desestimó por entender que no se habían cometido ninguno de estos dos delitos.
Ayer, en el juicio celebrado en el Juzgado de Ubrique sólo se les acusaba de supuesto daños a la propiedad privada, cuando algunos de estos senderistas ni siquiera participaron en la carrera. Lo sorprendente es que ni los denunciantes ni sus abogados se personaron en el juicio. La fiscal pidió la absolución por entender que no se había cometido ningún delito y ante la incomparecencia de los abogados de la acusación, el juez resolvió absolver a todos los inculpados, ante el aplauso de los numerosos asistentes que se habían desplazado a Ubrique para mostrar su solidaridad con los enjuiciados injustamente.
Ecologistas en Acción lamenta que de nuevo se juzgue a las personas que ejercen el derecho a utilizar los caminos públicos y no se actúe contra los propietarios de fincas que ponen cancelas y candados para impedir el paso, ni contra los guardias civiles que los amparan, contra los que hay numerosas denuncias en ese mismo juzgado de Ubrique.
Esperemos que a partir de ahora estos y otros propietarios de fincas privadas tomen nota y comprendan que el tiempo de la impunidad en la usurpación de caminos públicos ha terminado».