
Dicha demolición se hizo pese al parecer contrario de unos mil vecinos ubriqueños, quienes en julio de 2003 dirigieron al Ayuntamiento sus pliegos de firmas para que el Pleno cancelara la licencia de derribo. El Pleno del Ayuntamiento, sin embargo, no tuvo en cuenta esta petición del vecindario y mantuvo la autorización de derribo. La solicitud de protección de la plaza fue rechazada por el PA y el PP. Por su parte, el PSOE se abstuvo. Sólo IU apoyó la protección del inmueble.

Carriles, a hombros, en la antigua plaza de toros de Ubrique.