Los trabajos de exhumación en las fosas comunes del cementerio de Benaocaz, iniciados el 18 de agosto de 2026, han permitido la localización y recuperación de 19 cuerpos de víctimas de la represión ejercida por quienes se sublevaron contra el régimen constitucional de la Segunda República. Estas labores han sido dirigidas por el arqueólogo Jesús Román Román, con la colaboración de los historiadores Antonio Ortega Castillo y Ángel Medina Linares. Una vez concluidos las tareas de exhumación, se inicia el estudio e identifcación de dichos restos humanos. Para ello, los técnicos solicitan la colaboración de familiares de estas víctimas para el cotejo de las pruebas de ADN.
El proyecto se inició hace tres años con un estudio geofísico con geo-radar; continuó en 2025 con una segunda fase del estudio, con financiación de la Diputación y el Ayuntamiento, que permitió localizar las fosas con víctimas; y culminó en 2026 con esta intervención, financiada por la Federación Española de Municipios y Provincias y el Gobierno de España, así como la colaboración del Ayuntamiento de Benaocaz y el movimiento memorialista local.
Los técnicos han intervenido en dos fosas, una de ellas de más de 4 x 1,50 metros, donde se han hallado restos de 19 víctimas, que según los datos publicados por los historiadores Fernando Sígler y Antonio Morales, podrían pertenecer a la saca documentada en Ubrique del 15 de agosto de 1936, donde se encontraría el último alcalde republicano de Ubrique, Manuel Arenas Guerrero «El Americano», así como Pedro Flores Pérez, Pedro García Fernández, Antonio Jaén Coronil, Diego Camacho Bazán y José Aragón Holgado, entre otras personas asesinadas por los golpistas.
Aunque han sido localizados 19 cuerpos con signos de violencia, el listado de víctimas puede ascender a 30, que podrían estar en la segunda fosa que se encuentra más alterada por haber tenido enterramientos posteriores, así como otras que aún están por investigar en el lugar. Entre los restos, Jesús Román destacó dos casos de menores de edad, de entre 15 y 17 años, de los que se tienen testimonios que permiten suponer que podrían ser de vecinos de Ubrique.
El proyecto se inició hace tres años con un estudio geofísico con geo-radar; continuó en 2025 con una segunda fase del estudio, con financiación de la Diputación y el Ayuntamiento, que permitió localizar las fosas con víctimas; y culminó en 2026 con esta intervención, financiada por la Federación Española de Municipios y Provincias y el Gobierno de España, así como la colaboración del Ayuntamiento de Benaocaz y el movimiento memorialista local.
Los técnicos han intervenido en dos fosas, una de ellas de más de 4 x 1,50 metros, donde se han hallado restos de 19 víctimas, que según los datos publicados por los historiadores Fernando Sígler y Antonio Morales, podrían pertenecer a la saca documentada en Ubrique del 15 de agosto de 1936, donde se encontraría el último alcalde republicano de Ubrique, Manuel Arenas Guerrero «El Americano», así como Pedro Flores Pérez, Pedro García Fernández, Antonio Jaén Coronil, Diego Camacho Bazán y José Aragón Holgado, entre otras personas asesinadas por los golpistas.
Aunque han sido localizados 19 cuerpos con signos de violencia, el listado de víctimas puede ascender a 30, que podrían estar en la segunda fosa que se encuentra más alterada por haber tenido enterramientos posteriores, así como otras que aún están por investigar en el lugar. Entre los restos, Jesús Román destacó dos casos de menores de edad, de entre 15 y 17 años, de los que se tienen testimonios que permiten suponer que podrían ser de vecinos de Ubrique.




