Curtidos en la tormenta
OPINIÓN
Elena García Posada
Profesora de Lengua y Literatura
Ubrique no es solo un simple lugar en el mapa ni mucho menos es el Ubrique de Jesulín y su tauromaquia, es una forma de sentir el mundo a través del tacto, es un rugido de resistencia cosido entre dos Parques Naturales. Su gente posee un carácter forjado sobre el mármol y pulido por la constancia del artesano: una mezcla inquebrantable de nobleza serrana y orgullo humilde. Allí, la vida no se contempla, se trabaja; y el mundo se siente a través del tacto y la maestría de una artesanía que es, en esencia, el alma de su pueblo que, entre fachadas encaladas que desafían la verticalidad de la roca, la piel no es simplemente una materia prima; es el pergamino sagrado donde cada familia ha escrito su historia de esfuerzo, un leg...

