Ubrique, el espejo incómodo de la sanidad andaluza
OPINIÓN
Antonio Rodríguez Carrión (*)
Una mujer mayor de Ubrique se levanta un lunes sintiéndose peor que el viernes. No se está muriendo, pero tampoco está bien. Tiene más fatiga, duerme mal y nota que algo no va bien. Pide cita con su médico y no la consigue pronto. Espera. Aguanta. Y acaba en una consulta extraordinaria, en un hueco improvisado o en unas urgencias saturadas. Esa escena cotidiana resume un problema que merece ser mirado de frente.
Sería injusto negar el esfuerzo realizado en Andalucía en los últimos casi ocho años. Ha habido más inversión, mejores sueldos, mayor estabilidad
laboral, más plantilla y medidas para aliviar la presión asistencial. Ese esfuerzo existe y debe reconocerse.
Pero la sanidad no se valora solo por lo que figura en los presupuestos o en los info...

